De acuerdo con la Secretaría de Salud (Sedesa) de la Ciudad de México, en lo que va del año se han presentado 394 casos del virus de coxsackie. La Capital se suma a ocho entidades que reportaron casos del virus como Estado de México, Hidalgo, Oaxaca, Querétaro, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas.

Ante esto, la Dirección de Epidemiología y Medicina Preventiva, en coordinación con las 16 Jurisdicciones Sanitarias, han tomado acciones preventivas las cuales se llevan a cabo en estancias infantiles, guarderías y es cuelas, además de brindar información a los padres.

Lo que debes saber del virus

El virus Coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus, los cuales viven en el tracto digestivo de los seres humanos. Afecta principalmente a los niños y se puede contagiar de una persona a otra, al tener contacto con heces o fluidos respiratorios de una persona infectada.

El virus Coxsackie puede causar una gran variedad de síntomas. Alrededor de la mitad de los niños infectados por este virus no muestran síntomas; algunos niños tienen fiebre repentina y dolores de cabeza y musculares; otros presentan dolor de garganta, malestar abdominal o náuseas. En la mayoría de los casos, los síntomas leves parecidos a los de la gripe desaparecen sin tratamiento.

A parte de la fiebre, el virus Coxsackie puede provocar otras complicaciones como:

  • Enfermedad de manos, pies y boca. Es un síndrome causado por este virus que causa ampollas rojas y dolorosas al interior de la boca, así como en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
  • Una infección de garganta que causa úlceras y ampollas rodeadas de un anillo rojo en las amígdalas y el velo del paladar.
  • Conjuntivitis hemorrágica. Una infección que afecta a la esclerótica (la parte blanca del ojo).

En ocasiones, el virus Coxsackie puede provocar infecciones más graves que si requieren tratamiento en un hospital, incluyendo las siguientes: meningitis viral, encefalitis y miocarditis.

Sin embargo, este virus no pone en riesgo la vida de quien lo padece y es controlable. La mayoría de los niños con una infección simple por el virus de Coxsackie se recuperan por completo al cabo de unos días.

Para prevenir contagios es importante tomar medidas como estornudar al interior del codo, sanitizar constantemente los juguetes compartidos, lavarse las manos después de cambiar un pañal, ir al baño y antes de comer o preparar alimentos.

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