Algunas veces la única manera de tratar una fractura es por medio del uso de tornillos quirúrgicos que ayudan a mantener todo en su lugar mientras el hueso se recupera de la lesión. El uso de tornillos metálicos actuales, tienen algunas complicaciones. Afortunadamente, investigadores han desarrollado un prototipo de tornillo a partir de hueso humano que ya está siendo utilizando en varios hospitales.

Los tornillos quirúrgicos actuales están hechos de titanio o acero inoxidable. Junto con las placas de metal, ayudan a estabilizar ciertas fracturas, especialmente si el hueso quebrado está en pie o tobillo.

El procedimiento con este tipo de materiales puede llevar una serie de complicaciones ya que el cuerpo puede tratar de rechazar el objeto extraño, causando inflamación y dolor. En algunos otros casos, también se puede desarrollar una infección bacteriana en el hueso.

Los peor de todo, es que este dispositivo, deberá ser eliminado después de que el hueso haya curado, lo que implica una segunda cirugía que implica riesgo de salud para el paciente.

Por este motivo, el ortopedista austriaco Klaus Pastl quería experimentar con nuevos materiales para tornillos quirúrgicos, eventualmente patentando un diseño hecho a partir de hueso humano.

En colaboración con investigadores de la Universidad Tecnológica de Graz (TU Graz), Pastl creó un diseño único de tornillo quirúrgico recortado con material óseo donado.

A pesar de que los primeros intentos de hacer tornillos a partir de hueso humano se realizaron a mediados de los años 90, su diseño se considera el primer injerto de hueso humano. El año pasado, logró la aprobación de autoridades sanitarias austriacas y suizas.

A diferencia del metal, estos tornillos óseos no tienen que ser removidos; de hecho, después de aproximadamente seis semanas, el injerto se incorpora en el propio tejido óseo del paciente, reduciendo en gran medida el potencial de infección o rechazo. Según el equipo, después de un año, el trasplante ni siquiera puede ser detectado en una radiografía.

El equipo se encuentra ahora investigando qué fuerzas afectan específicamente los huesos en pies y mandíbula con la finalidad de lograr personalizar nuevos injertos de hueso humano para este tipo de reparaciones corporales.

Fuente